” Falta de Tacto”

Del Favero, Verónica.
Silvero, María Florencia
AGNOSIA
Incapacidad de reconocer cosas y personas, a pesar de funcionar bien los órganos sensoriales.
Es causado por falta de atención y poco nivel mental.
En este trastorno se manifiesta cuando un niño para recordar o dar un significado es incapaz de hacerlo, no lo comprende.
Se ayuda al paciente a recordar y afianzar las asociaciones mentales que dan al lenguaje oral un significado, concepto e interpretación.
En sí, si no se trata puede producirse una alteración al querer reconocer ciertas palabras, siempre y cuando en el tratamiento se relacionen con la lectura y escritura para lograr superarlo.Ver imagen


Manos:

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Madeleine J. tenia sens peta años, ceguera congénita con parálisis cerebral y su familia la había cuidado en casa durante toda su vida.
Hablaba con fluidez, con elocuencia en realidad y resulto ser una mujer animosa de una cultura y una inteligencia excepcionales.
Asiste la consulta para expresar que no podía hacer nada con las manos, afirmaba q la tenia completamente inútiles.
“las alzo, despectiva.
- Son unas masa miserables e inútiles de pasta…ni siquiera las siento como parte de mi.”
Las manos de la señorita J. eran ligeramente atetósicas y espasmóticas, pero su capacidad sensorial se hallaba completamente intacta. No había trastorno alguno en la sensación elemental, pero había, un profundísimo trastorno de la percepción. No podía identificar y no exploraba; no había movimientos “interrogativos” activos de las manos.
Sacks se dijo. “parece que sus manos tienen la capacidad potencial para ser unas manos absolutamente normales…y sin embargo no lo son.”
En el caso de Madeleine, ella, no solo necesitaba recuperar las manos sino descubrirlas por primera vez: tenia, no ya que recuperar un sistema gnóstico disociado, sino que construir, en primer lugar, un sistema gnóstico que nunca había tenido.
La señorita J. no tenía ningún repertorio de recuerdos porque no había usado las manos nunca ni tampoco los brazos.
El reto era: un paciente con sensaciones elementales perfectas en las manos pero sin poder alguno, al parecer, para integrar esas sensaciones como percepciones relacionadas con el mundo y con ella misma. Pero de una u otra manera había que conseguir que actuase y que utilizase las manos activamente.
Madeleine estaba muy contenta con todo esto, fascinada en realidad, pero desconcertada y desesperanzada a la vez.
Su primera percepción, su primer reconocimiento, fue de una rosca de pan, o “rosquedad”.
Tras este primer acto, esta primera percepción, el progreso fue sumamente rápido.
Luego de este análisis dio paso a una intuición inmediata, y fue reconociendo los objetos instantáneamente como lo que eran, como inmediatamente familiares por su carácter y su fisonomía, fue reconociéndolos inmediatamente como únicos.
Los objetos más corrientes la llenaban de gozo…

Madeleine tenía agnosia del desarrollo; pronto descubrieron que lo que se había conseguido en el caso de la señorita J. podría conseguirse también en otros casos con características similares. Aunque parece evidente que la inteligencia, en cuanto tal, no juego ningún papel en el asunto: lo único esencial el uso.

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